Enrique Lihn: Un talento que atravesó desde la poesía hasta las artes visuales

Enrique Lihn: Un talento que atravesó desde la poesía hasta las artes visuales

Nacido el 3 de septiembre de 1929, Enrique Lihn Carrasco fue un destacado escritor, poeta, pintor, ensayista y dramaturgo, considerado una de las voces más lúcidas de la literatura chilena durante la segunda mitad del siglo XX.

Su formación artística comenzó en la Escuela de Bellas Artes de Santiago y, aunque abandonó la pintura como actividad profesional, nunca dejó de dibujar ni de vincularse con el mundo visual. Esta pasión se reflejó en trabajos como Un cómic (1992), realizado junto a Alejandro Jodorowsky, y en su colaboración con revistas culturales como Cormorán y Quebrantahuesos.

Además, Lihn colaboró con diversos medios como El Siglo, Las Últimas Noticias y Apsi, y tuvo una activa trayectoria académica en dos de las principales casas de estudio del país: la Universidad de Chile y la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Entre sus obras más reconocidas se encuentran La pieza oscura, considerado por él mismo su “libro verdadero”, La musiquilla de las pobres esferas, El Paseo Ahumada y A partir de Manhattan, entre muchos otros.

Su obra explora desde la poesía urbana hasta reflexiones sobre el oficio del escritor, siempre con un tono crítico e irónico. Su amistad con Nicanor Parra – a quien también recordamos durante estos días – y su constante participación en el debate cultural consolidaron su posición como referente de la literatura chilena moderna.

A pesar de sus problemas de salud, Lihn escribió hasta sus últimos días, dejando un legado único que sigue inspirando a escritores, poetas y artistas.

Recordando a Nicanor Parra: un innovador de la palabra y creador de la antipoesía

Recordando a Nicanor Parra: un innovador de la palabra y creador de la antipoesía

Hoy recordamos a Nicanor Parra Sandoval, quien nació el 5 de septiembre de 1914 en San Fabián de Alico, en el seno de una familia de artistas y figuras clave de la cultura popular chilena.

Desde su adolescencia comenzó a escribir, influenciado por poetas locales como Manuel Magallanes Moure, y recibió elogios de Gabriela Mistral, quien lo señaló como “el futuro poeta de Chile”. Su primer libro, Cancionero sin nombre (1935), marcó el inicio de una carrera literaria que combinó sensibilidad con la rigurosidad académica de sus estudios en matemáticas y física.

Durante su formación, Nicanor estudió en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile y luego viajó a Estados Unidos e Inglaterra gracias a becas internacionales. Estos viajes le permitieron profundizar en la cosmología y la literatura, leyendo autores como Ezra Pound, T. S. Eliot y Franz Kafka, y acercándose también al psicoanálisis freudiano. Esta combinación de ciencia y letras influyó decisivamente en su estilo, caracterizado por un lenguaje irónico y cotidiano.

Su obra más influyente, Poemas y antipoemas (1954), le valió reconocimiento nacional e internacional, incluyendo el Premio Municipal de Santiago y el Premio del Sindicato de Escritores de Chile. Más tarde desarrolló trabajos como Mensaje en una botella (1971), La mamadera mortífera (1971), Artefactos (1972) y Hojas de Parra (1985), consolidando la antipoesía como una de las propuestas más innovadoras de la literatura chilena del siglo XX.

Esta extensa trayectoria posicionó a Nicanor Parra como uno de los protagonistas de las letras chilenas desde la segunda mitad del siglo XX. La influencia de su propuesta estética sobre la cultura nacional le valió el Premio Nacional de Literatura en 1969.

A los reconocimientos y homenajes que recibió en Chile, como el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (2012), se suman distinciones internacionales, entre las que destacan el Premio Juan Rulfo (1991), el Reina Sofía (2001) y, en 2011, el Premio Cervantes, el máximo galardón de la literatura en lengua hispana.

A 111 años del nacimiento del cronopio: Julio Cortázar

A 111 años del nacimiento del cronopio: Julio Cortázar

El 26 de agosto se cumplieron 111 años del nacimiento de Julio Cortázar (1914–1984), uno de los escritores más innovadores de la literatura latinoamericana y un referente imprescindible del llamado “boom” de los años sesenta.

Sus inicios literarios se dieron con la publicación de su primer cuento, “Bruja”, en la revista Correo Literario, y con la aparición de textos en medios como Realidad y Los Anales de Buenos Aires, donde en 1947 publicó el emblemático cuento “Bestiario”.

Un año después, en 1948, obtuvo el título de traductor público de inglés y francés tras cursar en apenas nueve meses unos estudios que normalmente tomaban tres años. Este oficio se convertiría en una parte esencial de su trayectoria.

Años más tarde, Cortázar se haría cargo de la traducción completa en prosa de la obra de Edgar Allan Poe para la Universidad de Puerto Rico, una versión que hasta hoy es considerada la mejor en lengua castellana. También incursionó en el cine, participando en su primera y única colaboración en un guion: La sombra del pasado, dirigida por Ignacio Tankel.

Cortázar cultivó la amistad con numerosos escritores, lo que quedó reflejado en su biblioteca personal, donde al momento de su muerte se contabilizaban más de quinientos libros con dedicatorias de colegas. Su tumba en el cementerio de Montparnasse, en París, sigue siendo un punto de peregrinación para lectores de todo el mundo.

En Chile también dejó huella. Visitó nuestro país en diversas ocasiones, participando en encuentros literarios y manteniendo lazos con figuras del mundo cultural. Además, su obra se difundió tempranamente a través de editoriales nacionales, consolidando un puente literario con los lectores chilenos.

Con su legado, Cortázar transformó la manera de leer y de vivir la literatura, y su obra continúa influyendo a generaciones de lectores y autores en todo el mundo.

Cámara Chilena del Libro y SII avanzan en alianza de apoyo a empresas del sector editorial

Cámara Chilena del Libro y SII avanzan en alianza de apoyo a empresas del sector editorial

Esta semana la Cámara Chilena del Libro sostuvo una reunión con representantes del Servicio de Impuestos Internos, en el marco de la próxima Feria Internacional del Libro de Santiago – FILSA 2025. El encuentro tuvo como objetivo coordinar apoyos para facilitar la participación de entidades y embajadas interesadas en la comercialización de libros durante el evento.

La instancia se enmarca en el convenio vigente entre la Cámara y el SII, el cual busca fortalecer el cumplimiento tributario y entregar herramientas prácticas a las empresas del sector editorial.

Gracias a este trabajo conjunto, se han diseñado actividades de capacitación y asistencia que se desarrollan de manera semestral. Entre las acciones destacadas del plan figuran cápsulas informativas, asesorías en casos específicos y acompañamiento directo a los asociados del gremio.

De esta manera, la alianza con el SII continúa consolidándose como un apoyo estratégico para las empresas del ecosistema del libro, especialmente de cara a la próxima edición de FILSA, que reunirá a autores, editoriales y delegaciones internacionales en el tradicional espacio de encuentro literario en nuestro país.

Diamela Eltit: Una voz que ha transitado entre la educación, la literatura y la lucha por la cultura

Diamela Eltit: Una voz que ha transitado entre la educación, la literatura y la lucha por la cultura

Nacida un 24 de agosto de 1949, Diamela Eltit, ha desarrollado una significativa trayectoria en nuestra literatura contemporánea, transitando entre la docencia, la creación literaria y el activismo cultural.

Profesora de Castellano y licenciada en Literatura por la Universidad de Chile, desde los años setenta comenzó a escribir y a participar activamente en la vida cultural.

En 1979 fundó, junto a Raúl Zurita, Lotty Rosenfeld, Juan Castillo y Fernando Balcells, el Colectivo de Acciones de Arte (CADA), parte fundamental de la Escena de Avanzada, que buscó reformular los circuitos artísticos bajo la dictadura.

Poco tiempo después inició su carrera literaria con “Una milla de cruces sobre el pavimento” (1980), seguida por novelas como “Lumpérica” (1983), “Por la patria” (1986) y “El cuarto mundo” (1988), textos que exploraron lo marginal y construyeron espacios de resistencia.

Durante la vuelta a la democracia, Eltit continuó ampliando su obra con títulos como “El infarto del alma” (1994), en colaboración con la fotógrafa Paz Errázuriz, “Los vigilantes” (1994), premiada por la crítica, y “Mano de obra” (2002), considerada una metáfora ejemplar de la sociedad chilena contemporánea. Su escritura, en palabras de la crítica, constituye “un proyecto teórico, estético, social y político que reflexiona sobre la identidad, la violencia, el poder y lo cotidiano”.

Por otro lado, su carrera académica ha sido igualmente destacada: ha impartido clases y conferencias en universidades de Chile, Latinoamérica, Estados Unidos y Europa, y fue Profesora Distinguida Global en la Universidad de Nueva York entre 2007 y 2021.

Mientras que en el ámbito literario ha conseguido importantes reconocimientos, tanto en Chile como en el extranjero. Entre ellos: el Premio Nacional de Literatura en 2018; el Premio José Donoso (2010); el Premio Carlos Fuentes (2021) y el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances (2021).