Este sábado 5 de septiembre celebramos 112 años del nacimiento de Nicanor Parra, quien nació en San Fabián de Alico, en el seno de una familia numerosa, marcada por la cultura popular y la vida de provincia. Llegó a Santiago en 1932 para terminar sus estudios en el Internado Nacional Barros Arana y, al año siguiente, ingresó al Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, donde estudió Matemática y Física, disciplinas que acompañaron buena parte de su trayectoria académica.
Su camino literario comenzó tempranamente. En 1935 publicó Cancionero sin nombre, su primer libro, pero el gran quiebre llegó en 1954 con Poemas y antipoemas. La obra instaló una nueva manera de entender la poesía, alejada de la solemnidad y construida a partir del lenguaje cotidiano, el humor, la ironía y la provocación. Con ella, Parra dio forma a la antipoesía, propuesta que renovó profundamente la literatura chilena e hispanoamericana.
A partir de entonces desarrolló una extensa obra en la que continuó experimentando con distintos lenguajes y formatos. Publicó títulos como La cueca larga (1958), Versos de salón (1962), Obra gruesa (1969) y Sermones y prédicas del Cristo de Elqui (1977). En 1972 llevó su propuesta más allá del libro con Artefactos, una serie de tarjetas postales que combinaban textos breves e imágenes y reflejaban su permanente interés por tensionar los límites de la poesía.
Su amplia trayectoria fue reconocida con el Premio Nacional de Literatura en 1969, el Premio Juan Rulfo en 1991, el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2001 y el Premio Cervantes en 2011, entre otras distinciones. Nicanor Parra murió el 23 de enero de 2018, a los 103 años.