by Comunicaciones | Oct 2, 2026 | Noticias, Noticias Cámara
Cada 30 de septiembre conmemoramos en todo el mundo el Día Internacional de la Traducción, una fecha establecida oficialmente por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2017, aunque celebrada desde 1991. Este campo de estudio permite que obras, ideas y conocimientos circulen entre distintas lenguas y culturas, acercando a los lectores mundos y realidades que, de otro modo, podrían resultar inaccesibles.
En Chile, esta labor tiene una larga historia. Durante el siglo XIX y comienzos del XX, traductores y traductoras difundieron ideas y saberes extranjeros a través de libros, folletos, periódicos y revistas. Con el tiempo, el oficio se fue profesionalizando y, desde la década de 1970, cuenta con asociaciones gremiales y formación universitaria especializada. Hoy, el proceso de traducción combina el conocimiento profundo de ambas lenguas y culturas con herramientas digitales que facilitan la documentación, revisión y edición, manteniendo como centro el criterio y las decisiones del traductor.
Entre los traductores nacionales destaca Miguel Castillo Didier, helenista, escritor y traductor que ha acercado al castellano la obra de importantes poetas griegos, como Konstantinos Kavafis, Odysseas Elytis y Yannis Ritsos. También está Elicura Chihuailaf, poeta y traductor que ha llevado obras fundamentales de la literatura chilena al mapudungun, entre ellas una antología de la poesía de Pablo Neruda y La Araucana, de Alonso de Ercilla.
La traducción también ha contribuido a la proyección internacional de la literatura chilena. Nona Fernández y Benjamín Labatut han sido nominados al National Book Award en la categoría de Traducción por ediciones en inglés de sus obras, reflejando cómo el trabajo conjunto entre autores y traductores permite que sus libros lleguen a nuevos lectores.
by Comunicaciones | Oct 2, 2026 | Noticias, Noticias Cámara
A pocos días de que se anuncie el Premio Nobel de Literatura 2026, el próximo 8 de octubre, repasamos a los seis autores latinoamericanos que han recibido este reconocimiento desde su primera entrega. Chile tiene un lugar especialmente destacado en esta historia, ya que es, hasta la fecha, el único país latinoamericano con dos premios Nobel de Literatura y también el único de la región que ha visto a una mujer, Gabriela Mistral, recibir este galardón. Fue precisamente ella quien abrió el camino en 1945, reconocida por una obra poética vinculada a la infancia, la educación, el mundo rural y las aspiraciones de América Latina.
Dos décadas después, en 1967, el reconocimiento llegó al guatemalteco Miguel Ángel Asturias, cuya obra incorporó elementos de las culturas indígenas de América Latina y exploró las tensiones sociales y políticas del continente. Entre sus títulos más destacados se encuentran Hombres de maíz y El señor Presidente. Cuatro años más tarde fue el turno de otro chileno: Pablo Neruda, distinguido en 1971 por una trayectoria poética que abarcó el amor, la naturaleza, la identidad y la historia latinoamericana. Veinte poemas de amor y una canción desesperada, Residencia en la tierra y Canto general forman parte de su extensa obra.
En 1982, Gabriel García Márquez se convirtió en el cuarto latinoamericano en obtener el Nobel de Literatura. El autor colombiano, figura central del llamado boom latinoamericano, fue reconocido por una narrativa en la que lo fantástico y lo real se entrelazan para retratar la vida y los conflictos del continente. Cien años de soledad, El amor en los tiempos del cólera y Crónica de una muerte anunciada son algunas de sus obras más conocidas. Ocho años después, en 1990, Octavio Paz recibió el galardón por una obra que recorrió la poesía y el ensayo, con una mirada que abordó la identidad mexicana, la cultura, el lenguaje, el amor y el erotismo.
El sexto y, hasta ahora, último latinoamericano en recibir el Nobel de Literatura fue el peruano Mario Vargas Llosa, distinguido en 2010 por su representación de las estructuras de poder y la resistencia del individuo. Más allá de estos seis nombres, numerosos autores latinoamericanos han estado presentes en las conversaciones en torno al máximo reconocimiento literario, pero la diversidad de voces de nuestro continente continúa siendo una referencia fundamental para acercarnos a distintas experiencias, imaginarios y formas de contar el mundo.
by Comunicaciones | Sep 25, 2026 | Noticias, Noticias Cámara
El pasado jueves 24 de septiembre, el escritor Alejandro Zambra cumplió 51 años. Nacido en Santiago en 1975, pasó parte de su infancia entre Valparaíso y Villa Alemana antes de regresar a la capital, donde estudió en el Instituto Nacional José Miguel Carrera. Más tarde ingresó a la Universidad de Chile, donde se licenció en Literatura Hispánica.
Desde sus primeros poemarios, Bahía inútil y Mudanza, hasta libros como Bonsái, Formas de volver a casa, Facsímil, Mis documentos y Literatura infantil, Zambra ha desarrollado una obra marcada por temas como la memoria, la identidad y su relación con la literatura. Además, sus libros han sido traducidos a más de veinte idiomas y algunos también han llegado al cine.
De hecho, su vínculo con la pantalla comenzó con la adaptación de su clásico Bonsái, dirigida por Cristián Jiménez y presentada en el Festival de Cannes en 2011. Años después, Zambra participó por primera vez como guionista en Vida de familia. Durante el rodaje, incluso contó que terminó haciendo de chofer de los actores y cuidando al gato que aparecía en la película.
En 2023 recibió el Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas, siendo el primer escritor chileno en obtener este reconocimiento. Ese mismo año, Mi opinión sobre las ardillas, escrito junto a Gabriela Lyon, recibió el Premio Marta Brunet en la categoría Primera Infancia.
A lo largo de los años, Zambra también ha mantenido una estrecha relación con los espacios de encuentro en torno a los libros, entre ellos nuestra Feria Internacional del Libro de Santiago, donde ha participado en distintas ocasiones.
by Comunicaciones | Sep 16, 2026 | Noticias, Noticias Cámara
En estas Fiestas Patrias, más allá de las celebraciones y del valioso tiempo junto a nuestros seres queridos, también podemos detenernos a mirar nuestra historia. Y la literatura ha sido una de las formas de dejar registro de ella durante más de dos siglos, incluso desde antes de que Chile se constituyera como nación. A través de distintas épocas, escritores y obras han retratado el territorio, sus costumbres, sus transformaciones y las preguntas que han acompañado al país a lo largo del tiempo.
Los primeros antecedentes se remontan a la época colonial, con una producción escrita surgida en un territorio todavía distante de los grandes centros culturales. Durante la Independencia y la formación del Estado nacional, la literatura comenzó a desarrollarse cada vez más ligada a los procesos que daban forma al país. Hacia fines del siglo XIX, la modernización social y económica trajo nuevos géneros y temas, mientras la escritura comenzaba también a consolidarse como una actividad profesional.
El siglo XX abrió uno de los periodos más fecundos de nuestra literatura. Las vanguardias, el desarrollo de la narrativa y el auge del teatro convivieron con la consolidación de figuras como Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Nicanor Parra y Manuel Rojas, cuyas obras llevaron las letras nacionales a nuevos públicos dentro y fuera del país. Mistral y Neruda alcanzaron además el máximo reconocimiento de las letras universales al recibir el Premio Nobel de Literatura en 1945 y 1971, respectivamente.
Esa historia continúa escribiéndose. En 2023, Santiago fue ciudad invitada de honor de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y, en 2027, Chile será País Invitado de Honor de la Feria del Libro de Frankfurt, una de las principales citas editoriales del mundo. Nuevas generaciones de escritores y escritoras continúan así una historia literaria de más de dos siglos, llevando las letras de nuestro país mucho más allá de nuestras fronteras.
Más información: Colección Historia Crítica de la Literatura Chilena.
by Comunicaciones | Sep 16, 2026 | Noticias, Noticias Cámara
El 14 de septiembre de 1920 nacía en Paso de los Toros, Uruguay, Mario Benedetti, autor de una extensa obra que abarcó la poesía, el cuento, la novela, el ensayo y el periodismo. Poemas de la oficina, Montevideanos, La tregua y Primavera con una esquina rota son algunos de los títulos que lo convirtieron en una de las figuras más reconocidas de la literatura latinoamericana del siglo XX.
Comenzó a trabajar a los 14 años y pasó por distintos oficios antes de dedicarse de lleno a la literatura. En 1945 publicó su primer poemario, La víspera indeleble, y se integró al semanario Marcha, espacio fundamental de la cultura uruguaya en el que compartió con autores e intelectuales como Juan Carlos Onetti, Idea Vilariño, Eduardo Galeano y Ángel Rama.
Chile también fue parte de su recorrido. En 1993 visitó la Feria Internacional del Libro de Santiago (FILSA), donde su presencia convocó a miles de lectores, y tres años más tarde recibió la Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral. Su vínculo con la feria volvió a hacerse presente en 2020, cuando FILSA conmemoró el centenario de su nacimiento con un homenaje a su obra.
En total, Benedetti publicó más de 80 libros y su obra fue traducida a más de 25 idiomas. El exilio, que comenzó tras el golpe de Estado de 1973 en Uruguay y lo llevó por Argentina, Perú, Cuba y España, también marcó buena parte de su escritura. Regresó a su país en la década de 1980 y continuó escribiendo hasta sus últimos años. Murió en Montevideo el 17 de mayo de 2009, a los 88 años.