Este domingo 12 de julio conmemoramos los 122 años del nacimiento de Pablo Neruda, una de las figuras más influyentes de la literatura chilena y universal. Nacido en Parral en 1904 como Neftalí Ricardo Reyes Basoalto, adoptó tempranamente el seudónimo con el que alcanzaría reconocimiento internacional y construiría una obra que, hasta hoy, continúa siendo leída y estudiada en todo el mundo.
Su vínculo con la literatura comenzó desde muy joven. Tras crecer en Temuco, donde conoció a Gabriela Mistral, publicó sus primeros textos siendo aún adolescente y, ya instalado en Santiago, dio forma a libros fundamentales como Crepusculario (1923) y Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924), considerado uno de los poemarios más emblemáticos de la lengua española.
Además de su faceta como escritor, Neruda desarrolló una destacada carrera diplomática y política. Fue cónsul en distintos países, desempeñó un papel clave en la llegada a Chile de refugiados españoles a bordo del Winnipeg, ejerció como senador y escribió algunas de sus obras más importantes durante su exilio, entre ellas Canto General.
En 1971 recibió el Premio Nobel de Literatura, consolidándose como una de las voces más relevantes de la literatura universal. Su obra, compuesta por más de 45 libros, mantiene plena vigencia y, a más de cinco décadas de su fallecimiento, sigue siendo un referente imprescindible de nuestro patrimonio literario.