Cada 30 de septiembre conmemoramos en todo el mundo el Día Internacional de la Traducción, una fecha establecida oficialmente por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2017, aunque celebrada desde 1991. Este campo de estudio permite que obras, ideas y conocimientos circulen entre distintas lenguas y culturas, acercando a los lectores mundos y realidades que, de otro modo, podrían resultar inaccesibles.

En Chile, esta labor tiene una larga historia. Durante el siglo XIX y comienzos del XX, traductores y traductoras difundieron ideas y saberes extranjeros a través de libros, folletos, periódicos y revistas. Con el tiempo, el oficio se fue profesionalizando y, desde la década de 1970, cuenta con asociaciones gremiales y formación universitaria especializada. Hoy, el proceso de traducción combina el conocimiento profundo de ambas lenguas y culturas con herramientas digitales que facilitan la documentación, revisión y edición, manteniendo como centro el criterio y las decisiones del traductor.

Entre los traductores nacionales destaca Miguel Castillo Didier, helenista, escritor y traductor que ha acercado al castellano la obra de importantes poetas griegos, como Konstantinos Kavafis, Odysseas Elytis y Yannis Ritsos. También está Elicura Chihuailaf, poeta y traductor que ha llevado obras fundamentales de la literatura chilena al mapudungun, entre ellas una antología de la poesía de Pablo Neruda y La Araucana, de Alonso de Ercilla.

La traducción también ha contribuido a la proyección internacional de la literatura chilena. Nona Fernández y Benjamín Labatut han sido nominados al National Book Award en la categoría de Traducción por ediciones en inglés de sus obras, reflejando cómo el trabajo conjunto entre autores y traductores permite que sus libros lleguen a nuevos lectores.

45 Feria internacional del Libro