by Comunicaciones | Oct 17, 2025 | Noticias
Carlos Díaz Loyola, más conocido como Pablo de Rokha, nació el 17 de octubre de 1894 en Licantén y es considerado uno de los cuatro grandes de la poesía chilena, junto con Gabriela Mistral, Pablo Neruda y Vicente Huidobro.
Su juventud estuvo marcada por la rebeldía y el conflicto con las estructuras conservadoras de su tiempo, lo que lo llevó a trasladarse a Santiago en 1911, donde completó su educación media y comenzó su relación con intelectuales vanguardistas de la época.
En la capital, De Rokha intentó estudiar Derecho e Ingeniería en la Universidad de Chile, aunque pronto abandonó ambas carreras para dedicarse a la literatura y al periodismo, colaborando en diarios como La Razón y La Mañana. Durante esos años, entabló amistad con figuras como Vicente Huidobro y Pedro Sienna, y se familiarizó con la filosofía de Nietzsche y la poesía de Walt Whitman.
En 1916 contrajo matrimonio con Luisa Anabalón Sanderson, quien adoptó el nombre literario de Winétt de Rokha, y publicó sus primeros poemas, comenzando así un camino artístico que reflejaría su visión rupturista y su fuerte compromiso con la realidad social de Chile.
Su obra se articula en tres etapas: la primera, influenciada por el Romanticismo y el anarquismo, se extiende hasta 1929 e incluye títulos como Los gemidos y Escritura de Raimundo Contreras. Entre 1930 y 1950, su escritura se orienta al activismo político y social, destacando Canto de trinchera e Imprecación a la bestia fascista, mientras funda la revista Multitud. Finalmente, sus últimos veinte años combinan el optimismo revolucionario, la protesta social y el dolor por la muerte de Winétt, plasmado en obras como Fuego negro.
De Rokha también fue conocido por su histórica rivalidad con Pablo Neruda, que alcanzó su punto más alto con la publicación de Neruda y yo (1955), donde lo acusa de plagio y de representar un arte burgués.
En 1965, recibió el Premio Nacional de Literatura por su obra innovadora y profundamente chilena. Su legado, marcado por la vanguardia y la crítica social, continúa influyendo en generaciones de poetas y lectores, consolidando su lugar como una figura central de la literatura nacional.
by Comunicaciones | Oct 17, 2025 | Noticias
Cada 16 de octubre se celebra en Chile el Día del Profesor, fecha que coincide con la creación del Colegio de Profesores y que rinde homenaje a la invaluable labor de quienes dedican su vida a la educación. En esta conmemoración, destacamos a un grupo de escritores que también ejercieron la docencia, cultivando el conocimiento en niños y jóvenes de diversos rincones del país.
Una de las voces actuales que encarna este vínculo entre literatura y enseñanza es la reciente ganadora del Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2024, Rosabetty Muñoz, quien, además de poeta, es profesora. Estudió Pedagogía en Castellano en la Universidad Austral de Chile, donde sobresalió tanto por su desempeño académico como por su temprana vocación literaria. Hoy reside en Ancud, donde enseña a niños y jóvenes, compartiendo su oficio y su pasión por el lenguaje con nuevas generaciones del sur del país.
Junto con esta poeta, destacamos a un antipoeta que también dejó huella en las aulas: Nicanor Parra, quien enseñó a numerosas generaciones. “Soy profesor en un liceo obscuro, / He perdido la voz haciendo clases”, escribió en Poemas y antipoemas (1954), reflejando el esfuerzo cotidiano de la enseñanza. Parra se tituló como profesor de Matemáticas y Física en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile y ejerció durante años en distintas instituciones, incluso enseñando literatura a ingenieros y científicos.
Finalmente, recordamos a nuestra primera Premio Nobel de Literatura, Gabriela Mistral, quien inició su labor docente a los 14 años en escuelas rurales del norte chico, entendiendo la educación como una extensión del amor y la justicia social. “Enseñar siempre: en el patio y en la calle como en la sala de clase”, escribió, demostrando su enorme vocación por esta labor.
by Comunicaciones | Oct 10, 2025 | Noticias
El escritor húngaro László Krasznahorkai fue reconocido este jueves 9 de octubre con el Premio Nobel de Literatura 2025, por su “obra convincente y visionaria que, en medio del terror apocalíptico, reafirma el poder del arte”, según anunció la Academia Sueca.
Nacido en Gyula, Hungría, en 1954, Krasznahorkai es reconocido como una de las voces más sobresalientes de la literatura europea contemporánea, con una prosa marcada por la melancolía, el humor y lo absurdo, siendo comparado con autores como Franz Kafka y Thomas Bernhard.
Su primera novela, “Tango satánico” (1985), marcó el inicio de su carrera literaria y de su estrecha colaboración con el cineasta Béla Tarr, quien llevó varias de sus obras al cine, entre ellas “La melancolía de la resistencia” (1989) y “Las armonías de Werckmeister”.
Entre sus libros más reconocidos figuran “Guerra y guerra” (1999), “Y Seiobo descendió a la Tierra” (2015), “El barón Wenckheim vuelve a casa” (2024) y su más reciente obra, “Herscht 07769”, descrita por la Academia como “una gran novela alemana contemporánea” que retrata la violencia, la anarquía y el legado cultural europeo a través de la figura de Johann Sebastian Bach.
Krasznahorkai combina en su narrativa el apocalipsis con una profunda fe en el arte y la palabra escrita. Su estilo se caracteriza por tener frases extensas, sin pausas ni puntuaciones convencionales, buscando reflejar la belleza dentro del caos.
Con este reconocimiento, Hungría obtiene su segundo Premio Nobel de Literatura, después del otorgado a Imre Kertész en 2002. Esta distinción confirma a László Krasznahorkai como una de las figuras más influyentes de la narrativa europea contemporánea, convirtiéndose en un cronista internacional de culto, capaz de encontrar en el desastre una forma de redención a través del arte.
by Comunicaciones | Oct 3, 2025 | Noticias
La Cámara Chilena del Libro – Agencia Chilena del ISBN participó en la 19ª Reunión Iberoamericana de Agencias ISBN y en la Asamblea Anual de la Agencia Internacional del ISBN, realizadas en la ciudad de São Paulo entre el 15 y el 17 de septiembre. Ambos encuentros internacionales fueron organizados por la Cámara Brasileña del Libro – Agencia Brasileña del ISBN, en su calidad de agencia sede y anfitriona.
Con la participación de numerosas agencias nacionales de todos los continentes, la agenda de trabajo incluyó temas técnicos y normativos del sistema ISBN; reportes, estudios y experiencias de distintos países; tendencias globales; confiabilidad y seguridad de los datos; avances en el desarrollo de una nueva plataforma tecnológica; así como reportes sobre otros identificadores y estándares internacionales relacionados.
by Comunicaciones | Oct 3, 2025 | Noticias
José Manuel Donoso Yáñez nació el 5 de octubre de 1924 en Santiago, en el seno de una familia acomodada. Desde joven mostró un marcado interés por la literatura y, con el tiempo, se consolidó como uno de los autores más influyentes de la literatura chilena del siglo XX.
Comenzó su carrera como cuentista en 1950 con The Blue Woman, publicado en Estados Unidos mientras cursaba un Magíster en Literatura Inglesa en la Universidad de Princeton. Sin embargo, su consolidación llegó con Veraneo y otros cuentos (1955), que le valió el Premio Municipal de Literatura de Santiago, y con la novela Coronación (1957), obra que retrata la decadencia de la clase alta santiaguina con claros matices autobiográficos.
A lo largo de su carrera, Donoso combinó la narrativa con el periodismo y la docencia, viajando por México, Estados Unidos y Europa, donde continuó publicando novelas y relatos. Entre sus obras más destacadas se encuentran El lugar sin límites (1966) y El obsceno pájaro de la noche (1970), considerada por críticos como Harold Bloom una de las novelas más relevantes del canon literario occidental del siglo XX.
Un rasgo distintivo de su literatura es la importancia de los espacios domésticos, que funcionan como reflejo de la decadencia familiar y como escenarios opresivos poblados de personajes complejos y perturbadores. Además, sus ensayos, como Historia personal del boom (1972), confirmaron su influencia en varias generaciones de escritores.
Donoso recibió numerosos galardones, entre ellos el Premio Nacional de Literatura en 1990, que reconoció su trayectoria y aporte al panorama literario de todo un continente.